Bienvenidos a mi mundo de letras, espero disfrutéis de los escritos de mis colaboradores y de mis poemas, gracias por vuestra visita...

viernes, 4 de marzo de 2011

Delia Rengifo





Delia Rengifo, bajo el seudónimo poético de María del Socorro, nació en Uverito del estado de Anzoátegui-Venezuela en el 1950. Poeta y escritora venezolana. Se graduó de abogada en la Universidad Central de Venezuela, en Caracas, profesión que compaginó con su pasión por la escritura. Era amable, sencilla, simpática y luchadora hasta el final, así que su poesía es tierna, amorosa y profunda, rebosa experiencias de la mujer, del hogar, de su entorno. En 2001 obtuvo el tercer premio en el concurso “Tópicos Jurídicos y el Funcionario Judicial”, mención de poesía. Desarrolla además diversas actividades culturales muy importantes como la fundación de la revista “Ensayos” y el periódico “Brújula“. Fue asesora de asuntos históricos de la Fundación Mariano Martí.  Su producción poética comprende las siguientes publicaciones: “Retratos” (2000), “Piel de siglo” (2002), “Perla Salina de Barro y azul", (2003). En el 2008 tuvo una destacada participación en el VI Encuentro Mundial de Poetas y XII Nacional de Poetas “Leoncio Bueno”, realizada en el Puerto del Callao-Perú. Delia también fue escritora para niños a los que endulzaba con una cadencia que invita a la aventura, a soñar y al recreo. Sin embargo, el poemario infantil “Cantares de Delita” (2009), ilustrado por Raúl Díaz, es el que guarda sus afectos más cercanos, pues lo dedicó dulcemente a los niños de Bambamarca de Perú, para acercarlos a nuestras costumbres y a nuestro paisaje venezolano, entrelazando dos pueblos unidos por la historia, al que siempre demostró su aprecio. Muere el 21 de febrero del 2011 en Caracas-Venezuela.






POEMAS




PASAREMOS


Pasarás, pasaré,
pasaremos
como pasa el agua del río
en su camino habitual,
pasaremos como pasan
los días en un lejano
desierto.
pasaremos como pasan
las líneas de las piedras
cuando las tiramos al cielo.

Un día desconocido
Nos volveremos nada
en este mundo
de vivos y muertos
y para entonces
no sabremos
si hemos pasado al olvido.

Pasaremos,
pero, antes de pasar
hay que disfrutar cada palabra bella.
cada hijo, cada hermano, cada amigo,
cada techo que nos ofrece su cobijo.
cada árbol con su sombra perfumada
cada flor con su hálito sublime,
cada día y cada noche
con todos sus instantes,
y cada cosa bella que nos ofrece la vida
mientras vamos pasando por ella.

Pasarás, pasaré,
pasaremos.




POLVO DEL CAMINO


Soy de barro,
fui tejida con hilos de arena
que transportó la brisa
del desierto más allá de la noche,
por eso, llevo en mi memoria
el signo eterno de la tierra.
Tengo la piel hecha de fuego,
con vetas de silencio, la
una y leños de madera,
que la noche azul
fue incrustando en mis costados,
por eso, llevo los restos
de una llama en cada una de mis manos.

Tengo el alma hecha de agua,
que se desliza entre el silencio de las piedras,
transportando sueños, utopías,
soledades y esperanzas,
por eso, voy como los ríos,
buscando caminos
que conducen a la mar.

Soy hija del campo,
ausencia, soledad silvestre,
y estrella fugaz de la ciudad.

Soy la permanencia de la tierra,
soy de barro,
y el día del olvido
volveré a la arena del desierto
y seré por siempre polvo del camino.



 
YO SOY ÁRBOL


Yo soy árbol
y tuve que decirle a las hojas
que hicieran silencio
y no se distrajeran con el viento
porque quería oír
el diálogo secreto
entre la tierra y el agua.

Yo vivo bajo el sol
y suelo dormir bajo la luna
y me arrullan las luciérnagas
de una estación imaginaria.
Las estrellas deambulan
en complicidad con el cosmos
porque quieren arrebatarme
los misterios de mi existencia.

Mis pasos están hechos de tiempo
y para no vivir en absoluta soledad
me enredo a la savia de otro árbol
y vivo la vida intensamente.

Salí a buscar un crepúsculo
para contarle que el hombre
va enterrando sus recuerdos
en cada uno de mis ramajes.

El bosque tiene espejos
de agua donde voy buscándome
en cada nube que guarda la memoria.

Yo guardo la historia de los pueblos,
los misterios del bosque,
y los ritos, y los mitos.

He visto transformar
mi corteza en naves para la paz
en naves para la guerra
y en silentes maderos
para crucificar al hijo de Dios.

Yo soy el árbol
soy el pulmón de la tierra
soy la casa de las aves
soy el templo de los dioses
soy medicina para el hombre
soy medicina para el alma
soy la vida
soy la muerte
soy artista
soy artesano
soy escultura.

 
 
 

Entradas populares