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miércoles, 9 de diciembre de 2015

Por Amor a Mi





Comencé una nueva vida teniendo que desprenderme de mis afectos, de mis cotidianas costumbres, de mis aromas preferidos y del tropical sol de mi tierra.

Esa experiencia para alguien sensible como yo representó un intenso dolor, y sé que quienes hayan tenido que transitar ese puente imaginario que va desde su tierra natal a su nuevo hogar lo comprenderán, como también al tipo de reto al que me enfrentaba.

Para quienes no lo hayan experimentado trataré de acercarles mis sensaciones y mi pericia.

He tenido que meter lo que entraba de mi vida en una maleta de 23 kilos, y como contrabando llevaba las imágenes, olores y sonidos como yerra en mi piel y en mi mente.

Desde que decidí partir entendí que no podía llevarme todo conmigo y que debía comenzar a soltar, y así sin más te llega el momento de aceptar o de resignarte a que hay que dejar de aferrarnos a muchas cosas del pasado para poder volar ligeros.

Compactar tu vida en una maleta te ayuda a emprender otra sin pasado, sin prejuicios sin rutinas, sin frustraciones, sintiendo que lo único que te reconforta es sentir que tu corazón tiene capacidad ilimitada pero que él no carga sobrepeso, entonces es cuando echamos mano a los afectos y los buenos momentos que tenemos guardado en la memoria porque serán esos a los que recurriremos para infundirnos fortaleza y continuar.

Si hubiese una maleta suficientemente grande y una aerolínea permisiva, uno llevaría consigo a sus padres para que nos proteja y nos cuide, a los hermanos para que nos hagan compañía y nos apoyen; pero no, lamentablemente no, al nuevo destino, solo llegas con tus 23 kilos y la certeza que todo lo que te propusiste cambiar cambiará. 

Debo reconocer que por momentos me sentí tentada a desistir al viaje y lamentarme en el caso de que algo no saliera bien, pero como una bengala en la oscuridad mi mente se iluminó, recordé y usé aquella máxima que nos recomienda ver la película completa, es decir: vivamos la experiencia plenamente porque esa el la preparación para algo mejor.

Entonces tuve esa idea tan clara; que todo crecimiento interior pasa por fortalecer la mente, porque afrontar situaciones extremas conlleva una dosis de fortaleza, y la serenidad para esperar que los cambios se produzcan a su debido tiempo.

Seguramente se preguntarán cómo lograr eso, ¿verdad?

Y resulta que cada cual lo hará a su manera tomando las experiencias vividas y los consejos que más le sirvan.

En mi caso he tomado la escritura como una herramienta para calmar los pensamientos negativos transpolándolos a positivos, haciéndome carne en ellos y soltando los miedos que me paralizan.

Si algo falla no busques culpables: busca soluciones, porque aunque no lo creas la vida siempre te ofrece otra “oportunidad”, así que aférrate a eso ya que con ella de aliada todo fluirá mejor; y por favor, toma las dificultades como parte del entrenamiento. ¿De acuerdo?.

Hace poco un amigo me preguntó cual es mi razón para no regresar a mi país, y mi respuesta fue: sólo un ápice. Esta fue una pregunta lo suficientemente importante que me hizo bucear en ella, y a la vez usarla como disparador para escribirles estas líneas. 

Sobre esta experiencia que les narro se que no he tomado riesgos innecesarios, si que he decidido concienzudamente sabiendo que cada una de ellas implicaba arrojo pero convencida de que su resultado iba a ofrecerme buenas recompensas, y ahhh... se me olvidaba decirles que: tener certeza es tomar la decisión de no dejarnos atribular por algunas situaciones y sentirse seguros, confiados y serenos de que somos merecedores de todo lo bueno, bello y enriquecedor que nos ofrece la vida.

Las manecillas han girados muchas vueltas, tantas que ya ha pasado año y ocho meses en la que sucedieron cosas tristes y otras muy lindas, el tiempo me dio que aprender. Me di cuenta de que no siempre es un requisito aprender de los demás, en realidad sí lo es, pero que hay que elegir de quien tomar los ejemplos; que cambiar de opinión es sano, estamos acostumbrados a tener una idea y pareciera que si uno la cambia esta cometiendo algún tipo de infracción. ¡Qué tontería! que regla más insana que nos hemos autoimpuesto.

Cambiar de opinión es sano, es lo que te hace vivir, elegir cómo pasar cada día, pensar que clase de vida quieres para ti, y para tu país, y que cosas ya no te gustan.

Si existe la oportunidad, las condiciones o la razón que sea para empezar por ejemplo, tu vida en otro lado eso tampoco es malo: es crecimiento, es ganas de superarse, es querer progresar, aceptar que no tienes lo que quieres, y que tienes el coraje de ser lo suficientemente sincero como para planteártelo e ir por tu felicidad.

Lo mejor que podemos hacer entonces es ser honestos con uno mismo porque el entorno puede darte muchas cosas, pero la persona que va a estar el resto de tu vida a tu lado va a ser tu propio yo.

Desde niña hice mía la sentencia que dice: ...“Dios proveerá”, y hoy puedo asegurarles que no me he equivocado; por supuesto, no me he sentado a esperar que llueva café del cielo, demás está decir que no es nada fácil, pero ese pensamiento me ha servido para darme la suficiente confianza para asumir compromisos, andar por distintos caminos, y aceptar retos con la seguridad de salir airosa.




© 2015 Francia Fernández
(Todos los derechos reservados)



12 comentarios:

  1. Hola Rosana, en tu relato me vi totalmente reflejada, pasé por ello y sé lo que es, pero felizmente regresé a mi España con todos los objetivos conseguidos. Soy tozuda como una mula ¡jaja!
    Te deseo unas Felices Fiestas Navideñas.
    Y un gran abrazo de ternura
    Sor. Cecilia

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  2. hola amiga mia,que bueno es volver a leerte,a saber de ti.
    en cada letra escrita me he sentido identicada porque se lo que es emigrar,e mi caso fue el amor el que me llevo a armar esas maletas llenas de sueños,de ilusiones que gracias a dios se vieron bien retribuidos porque el amor siempre me acompampaño y me acompaña,siempre esta a mi lado,pero hay que decir que a la hora de dejar atras tus afectos,eso que no entran en las maletas es duro,vaya que si,pero hay que seguir el camino de la vida,no queda otra cuando se toma esta desicion de emigrar,siempre claro esta,se llega a ella por una determinacion muy fuerte que lo justifique,porque hay que tener valor para hacerlo,no todo estan preparados,se añora mucho la tierra de uno.
    bueno amiga,que sigo yo dandole a la lata como decin ahi jajajajja preciosa tu entrada,gracias por compartir este bello relato.

    besitos de luz y que tengas un hermoso dia,te quiero mucho!!!!!!!

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  3. Rosana, admiro tu coraje y valentía, amiga...Te has enfrentado a ti misma y has caminado a otras tierras para emprender nueva vida y nuevas amistades...Dios está cerca de nosotros cuando confiamos en él y nos da la fortaleza necesaria para seguir adelante, estoy de acuerdo contigo...Que tengas mucha suerte en tu nuevo destino y tu actitud siga siendo esperanzada y confiada...Los pensamientos positivos atraen más positividad a nuestra vida....Próximamente también yo haré un largo viaje a Australia para conocer a mi nieta.
    Te dejo mi gratitud y mi abrazo de luz por compartir tus sentimientos, Rosana.
    M.Jesús

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  4. Hola Rosana, veo que has vuelto y yo también :) Me encantaron tus palabras . Yo no tuve que transitar un desapego y un desprendimiento porque nunca me fui de mi país, pero sí mi novio -quien vive lejos de su familia y amigos. Por eso algo entiendo de todo esto, y lo entiendo a él.
    Te mando un beso enorme y que lo que venga de ahora en adelante, sea para mejor ♥

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  5. Una decisión dura, dejar tantas cosas atrás... Eso demuestra tu valor y tu fortaleza. Y te mereces que este año que está a puntito de entrar te regale muchas cosas buenas. Y sigue queriéndote, que nos olvidamos muchas veces de hacerlo, y es también muy necesario.
    Besotes!!!

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  6. MUCHAS GRACIAS POR COMPARTIR TAN EXCELENTE POST.
    ABRAZOS

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  7. Hola Rosana bueno cuando uno va emprender el viaje a otro destino o a cambiar de vida está claro que el peso de la maleta es poco para llevarte las cosas pero las más importantes son las que te llevas en el corazón y en el recuerdo, lo demás es solo material y hoy tendrás y a lo mejor mañana no pero que no te arrepientas de lo que decidas es lo importante.
    Bueno te deseo desde saborescompartidos unas felices navidades y que el año que llega te traiga tus mejores sueños en bandeja querida.
    Cuidate mucho Besotessssssssssssssss

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  8. Yo tambien sé de maletas y de dejar el hogar y marcharse con los hijos a donde estaba el trabajo. Pero como bien dice Sor Cececilia se vuelve al hogar con la satisfacción del deber cumplido.

    ABRAZOS Y FELIZ AÑO.

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  9. Si lo sabré yo que salí de mi tierra ligera de equipaje, solamente un bolso y el pasaporte, el corazón partido en mil pedazos y el juramento que lucharía hasta reventarme el alma por los míos.
    Ayyyyyyy, que me hiciste llorar con este post, me ha llegado allí justo donde habita mi recuerdo, pero ciertamente la fe, la esperanza y esa fuerza que le sale a una de no sé dónde, junto a que definitivamente Dios provee cuando sentimos se cierran las puertas y pedimos luz en el camino,seguimos adelante, puede el cuerpo puede viajar a un exilio, pero en el alma viaja contigo por siempre lo que amas.

    Un abrazo muy grande, querida hadita.

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  10. Adelante con coraje, hay que tomar decisiones siempre para mejorar y mirar hacia delante. No volver la vista atrás porque si lo haces nunca avanzarás.

    Un abrazo y un café.

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Mis queridos lectores y amigos, gracias por tomaros un descanso en mi humilde morada para leer mis publicaciones.

Un inmenso abrazo con mi eterna gratitud.

Rosana

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