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martes, 6 de septiembre de 2011

Poemas William Shakespeare



(William Shakespeare 1564-1616)


No se conoce la fecha exacta de su nacimiento, lo bautizaron en Stratford upon Avon-Reino Unido en 1564. Fue un dramaturgo, poeta y actor inglés. Conocido por el Bardo uno de los escritores ingleses más importante de la literatura de su país y uno de los más célebres de la literatura universal. Recordemos a Shakespeare en sus inicios como poeta entre el 1593 y el 1600 escribe una serie de sonetos amorosos, envueltos en el misterio en cuanto a la persona destinataria de los mismos, y en los que aparecen mezclados entrañablemente el espiritualismo petrarquista y una tenebrosa sensualidad. En cuanto a su obra escénica Shakespeare es el mayor creador de caracteres que a existido en el teatro universal. Sin ser absolutamente original, puesto que muchas de sus obras deben su argumento a escritores clásicos o a narradores italianos del Renacimiento, dota a sus figuras del tal fuerza y las rodea de tanta poesía, que puede decirse que las crea nuevamente.

Podemos distinguir varios periodos en la producción de Shakespeare;

Una de sus primeras obras en la cual nos asombra con la trilogía histórica “Enrique VI”.

El de su juventud; “El sueño de una noche de verano”, “La comedia de las equivocaciones”, “Trabajo de amor perdido”, “La fierecilla domada”, A este periodo también pertenecen; “Romeo y Julieta” y “El Mercader de Venecia”.

Periodo de obras “medias”, al que se asigna la formidable tragedia; “Julio Cesar”, la inmortal creación de “Hamlet” y, en contraste, su chispeante comedia “Las alegres comadres de Windsor”.

Época de las grandes tragedias; “El Rey Lear”, “Macbeth” y “Otelo”.

Y por último el periodo de obras finales; “La Tempestad” y “Cuentos de Invierno”.

Su profesionalidad teatral, sus experiencias como actor, su conocimiento de la evolución de los gustos del público, su misma condición copropietario del teatro del “Globo”, representan un ingrediente que debe ser considerado. El teatro es para Shakespeare, juego, trampa, ambiente, acertijo, posibilidad, encanto. Monta escenas dentro de la escena: los actores juegan a hacer algo así como otro teatro dentro del mismo. Se divierte al complicar la contradanza, mechando incluso, cuando le place, la bufonada en los momentos patéticos. Estos muñecos de accionar y reaccionar en el juego escénico asumen una fuerza psicológica que los ha convertido, casi por dictamen general, en arquetipos humanos. Así cuando decimos vulgarmente amar como Romeo, ambicionar como Macbeth, dudar como Hamlet, ser tan avaro como Shylock (personaje del Mercader de Venecia) indicamos una realidad popular que sólo es posible por la carga de aciertos que caracterizan en la palabra que refleja la psicología de los tipos, y si encima añadimos a esto su idioma, aprovechando la plástica formidable y el poder energético de la lengua inglesa, se pliega en cada momento ya en fulgurantes metáforas poéticas, ya en obscenidades y dicterios infrarrealistas, mezclando, cuando conviene, la dulzura a la violencia, tendremos una ligera idea de cómo Shakespeare, autor teatral, posee el magisterio absoluto del arte de llegar al público.
Este genio de la pluma nos deja un 23 de abril del 1616 se contradicen, a la hora de decir de que murió; a causa de la bebida o tal vez a unas fuertes fiebres e ahí la incógnita, su vida se envolvió siempre de un gran misterio.







POEMAS


 

DERROCHADOR DE ENCANTO


Derrochador de encanto, ¿por qué gastas
en ti mismo tu herencia de hermosura?

Naturaleza presta y no regala,
y, generosa, presta al generoso.

Luego, bello egoísta, ¿por qué abusas
de lo que se te dio para que dieras?

Avaro sin provecho, ¿por qué empleas
suma tan grande, si vivir no logras?

Al comerciar así sólo contigo,
defraudas de ti mismo a lo más dulce.

Cuando te llamen a partir, ¿qué saldo
podrás dejar que sea tolerable?

Tu belleza sin uso irá a la tumba;
usada, hubiera sido tu albacea.


 

LAS HORAS QUE GENTILES COMPUSIERON...


Las horas que gentiles compusieron
tal visión para encanto de los ojos,
sus tiranos serán cuando destruyan
una belleza de suprema gracia:
porque el tiempo incansable, en torvo invierno,
muda al verano que en su seno arruina;
la savia hiela y el follaje esparce
y a la hermosura agosta entre la nieve.

Si no quedara la estival esencia,
en muros de cristal cautivo líquido,
la belleza y su fruto morirían
sin dejar ni el recuerdo de su forma.
Mas la flor destilada, hasta en invierno,
su ornato pierde y en perfume vive.


 

¡VE! SI EN ORIENTE LA GRACIOSA LUZ…


¡Ve! si en oriente la graciosa luz
su cabeza flamígera levanta,
los ojos de los hombres, sus vasallos,
con miradas le rinden homenaje.

Y mientras sube al escarpado cielo,
como un joven robusto en su edad media,
lo siguen venerando las miradas
que su dorada procesión escoltan.

Pero cuando en su carro fatigado
deja la cumbre y abandona al día,
apártanse los ojos antes fieles,
del anciano y su marcha declinante.
Así tú, al declinar sin ser mirado,
si no tienes un hijo, morirás.


 
CUANDO EN SESIONES DULCES Y CALLADAS…

 
Cuando en sesiones dulces y calladas
hago comparecer a los recuerdos,
suspiro por lo mucho que he deseado
y lloro el bello tiempo que he perdido,
la aridez de los ojos se me inunda
por los que envuelve la infinita noche
y renuevo el plañir de amores muertos
y gimo por imágenes borradas.

Así, afligido por remotas penas,
puedo de mis dolores ya sufridos
la cuenta rehacer, uno por uno,
y volver a pagar lo ya pagado.
Pero si entonces pienso en ti, mis pérdidas
se compensan, y cede mi amargura.



(Versión de Alejandro Araoz Fraser)


 
CUANDO ASEDIEN TU FAZ CUARENTA INVIERNOS…


Cuando asedien tu faz cuarenta inviernos
y ahonden surcos en tu prado hermoso,
tu juventud, altiva vestidura,
será un andrajo que no mira nadie.

Y si por tu belleza preguntaran,
tesoro de tu tiempo apasionado,
decir que yace en tus sumidos ojos
dará motivo a escarnios o falsías.

¡Cuánto más te alabaran en su empleo
si respondieras: « Este grácil hijo
mi deuda salda y mi vejez excusa »,
pues su beldad sería tu legado!
Pudieras, renaciendo en la vejez,
ver cálida tu sangre que se enfría.



CUANDO INFELIZ, POSTRADO POR EL HOMBRE


Cuando, infeliz, postrado por el hombre y la suerte,
en mi triste destierro lloro a solas conmigo,
y agito al sordo cielo mi grito vano y fuerte,
y, volviendo a mirarme, mi destino maldigo,
y sueño ser como otro más rico en esperanza,
tener su mismo aspecto, gozar sus compañías,
y envidio el arte de éste, del otro la pujanza,
hastiado aún de aquello que me daba alegrías;
si en estos pensamientos mi desprecio me espanta,
pienso en ti felizmente, y entonces mi consuelo
como una alondra a orillas del día se levanta
del mundo oscuro, y canta a las puertas del cielo.
Tal riqueza me ofreces, dulce amor recordado,
que desdeño cambiar con los reyes mi estado.


(Versión de William Ospina)



AMOR VERDADERO


No, no aparta a dos almas amadoras
adverso caso ni cruel porfía:
nunca mengua el amor ni se desvía,
y es uno y sin mudanza a todas horas.

Es fanal que borrascas bramadoras
con inmóviles rayos desafía;
estrella fija que los barcos guía;
mides su altura, mas su esencia ignoras.

Amor no sigue la fugaz corriente
de la edad, que deshace los colores
de los floridos labios y mejillas.

Eres eterno, Amor: si esto desmiente
mi vida, no he sentido tus ardores,
ni supe comprender tus maravillas.



(Versión de Miguel Antonio Caro)







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