Bienvenidos a mi mundo de letras, espero disfrutéis de los escritos de mis colaboradores y de mis poemas, gracias por vuestra visita...

sábado, 25 de septiembre de 2010

El Bosque por Mario Beer-Sheva





Amanecía, en el bosque. Los pájaros pequeños, los primeros en despertar, salían a buscar su alimento. Los gorriones machos peleando por sus hembras, las hembras buscando pequeños gusanitos para alimentar su cría, las crías, con sus picos muy abiertos, a gritos, reclamaban su comida. De pronto, el cazador levantó su arma y cuidadosamente le apuntó a la hembra. La hembra cayó y el bosque se silenció. Los pichones, con hambre, también hicieron silencio. Fue un duelo total, las hojas de los árboles dejaron de agitarse, las ramas detuvieron su ejercicio matinal, el río se detuvo en la pendiente, el bosque, todo, que conoce el dolor y el temor, al cazador o al hachero, quedó inmóvil y dejó de crecer. El cazador muy contento volvió sobre sus pasos, en un tropiezo, en un hoyo cayó, en la caída perdió el arma. Cuando comenzó a pedir auxilio todo el bosque revivió, los gritos, los graznidos, los chillidos, el rumor del agua, el viento en los árboles, todos volvieron a tener sonido y con ello taparon los gritos de cazador. Algunos de los pájaros, los más osados, se acercaron al pozo a contemplar al cazador y oír como su voz se iba apagando, por el esfuerzo hasta quedar en una ronquera, que nadie entendía lo que decía. Los pájaros siguieron con su vida: los machos peleando por sus hembras, las hembras recogiendo gusanitos para alimentar a sus pichones y a los pichones de los demás.




Mario Beer-Sheva

Entradas populares